Vamos a ver (…)
Hoy es un día especial, por mucho que intente
convencerme que no lo es, si lo es. Hace
tiempo que deje de celebrar mi cumpleaños. Fue el día que cumplí 30 años pero
en el fondo si me hace ilusión, aunque mucha menos que a la mayoría de las
personas.
Hace unos días, como no en un fin de semana,
estaba mirando el mar azul en un bonito día de otoño, cerré los ajos e imagine
que cuando los abriría todo sería diferente, pero no fue así porque ella
continuaba no estando allí, fue apenas un sueño.
Lo paso especialmente mal los sábados, son
muy tristes, duelen y creo que tendrá que pasar bastante tiempo para que no
sienta dolor y que es muy probable que lo peor todavía este por llegar.
Esta semana he tenido esa sensación. La
sensación de que todo esto es un sueño. Un sueño que comenzó hace casi 16 años
y que se acabará el día que vuelva a mis orígenes. Esta sensación se ha visto
agravada por unas fotos que he visto de mis antiguos compañeros de clase de
EGB. La impresión que he tenido al verlos mucho más viejos, es que yo estoy en
otro lugar que me hace estar más joven y que el día que vuelva me encontraré
con una realidad diferente.
Creo que todo esto me pasa por el hecho de
haber vivido casi 5 años en el limbo, a veces en el paraíso y otras en el
infierno. El paraíso es ella y el infierno son mis indefiniciones e temores. Temores
a despertar del sueño más hermoso de mi vida. Del único que me ha dado vida y
me ha mantenido más joven.