Vamos a ver
Bueno aquí estamos, intentando continuar este viaje, tan personal como incierto. La verdad es que he tenido muchas dudas de cómo continuar. Es posible que todavía las tenga, pero hay que ponerse en marcha. No sé muy bien como esto va a continuar pero creo que, por lo menos de momento me dejaré llevar por las emociones y sentimientos del momento.
Hoy estoy mejor. Pase unos días complicados
durante el fin de semana de 19 y 20 Mayo. Se completaron dos meses sin verla y
creo que mi subconsciente me juega malas pasadas. Creo que tengo que pasar por
esa fase, no me es desconocido y me recuerda la primera vez que estuve tanto
tiempo fuera de lo que hasta hoy llamará “mi casa”, o sea la casa de mis padres, me sucedió algo
parecido. A partir de los dos meses uno empieza a sufrir con las ausencias y
echa mano de los recuerdos para reconfortarse.
Inevitablemente me recuerda a aquella mañana de
un 31 de Julio en que comenzó el viaje más largo de mi vida. Recuerdo que mi
padre se despidió de mí de manera rápida cuando yo todavía estaba medio
dormido. No recuerdo como fue la despedida con mis hermanos. Puedo imaginar,
pero sinceramente no tengo esa imagen gravada en mi cabeza. Pero lo que nunca
olvidare fue la despedida de mi madre. Fue en la esquina de casa, cuando cogía el
taxi para el aeropuerto que entre algunas lagrimas de caían lentamente por sus
mejillas, me dijo “ves con cuidado”. Es curioso ya que hasta ese momento la
despedida había sido bastante contenida, casi diría que no parecía que me iba a
vivir (en aquel entonces por dos años) al otro extremo del mundo.
Creo que el entusiasmo que me embargaba, me hizo que hasta ese momento no fuese muy consciente de lo que estaba haciendo y cuál era el efecto que mi decisión podía tener en mi familia.
Creo que el entusiasmo que me embargaba, me hizo que hasta ese momento no fuese muy consciente de lo que estaba haciendo y cuál era el efecto que mi decisión podía tener en mi familia.
De ese día también guardo el recuerdo de la
siguiente anotación que hice en la agenda Finocam 602, de 6 anillas que todavía
conservo:
Bien, por fin llego el día. Hoy es el primer día de
mi nueva vida y de momento empieza con retraso ya que el vuelo a Roma en estos
momentos acumula 40 minutos de retraso.
Estoy
sentado y me vienen a la cabeza imágenes de los últimos momentos en Barcelona. Al
final han sido 45 minutos y vuelvo a tomas el bolígrafo para dejar constancia
del momento en que vivo. Al final no ha sido tan emocionante ya que he tenido
suerte y casi no ha habido lagrimas. Quizás en estos momentos la imagen que más
me emociona, es como no la de mi madre, a pesar de que ya lo sabía, pero ese “ves
con cuidado” entre lágrimas me ha emocionado. No estoy muy seguro de mi futuro, pero si estoy seguro que mi decisión de ir a Brasil es la más acertada. Sé que será duro ya que me doy cuenta de que F no va a ser muy solidario. En estos momentos yo vuelo en turista y é en business ya que sólo había una plaza y la ha cogido él.
Hay muchas cosas que me hubiera gustado hacer, como despedirme de gente que ahora me doy cuenta que he olvidado y cosas que debería haber hecho. Pero ahora debo mirar hacia adelante a pesar de saber que mi pendencia natural me trasladará al pasado en muchas ocasiones.
Me equivoque F fue un buen compañero de viaje.
Trabajamos juntos durante más de dos años y compartimos apartamento durante más
o menos 8 meses. Hoy 15 años después todavía tenemos relaciones y nos hablamos
y vemos por negocios. Puede ser que algún día escriba un capítulo dedicado a F.
Jules