terça-feira, 14 de agosto de 2012


Nostalgia

Hace tiempo que no escribo. Pienso en hacerlo constantemente, me vienen a la cabeza muchas ideas, sentimientos y recuerdos que no siempre son compatibles para ponerlos en el mismo texto. Creo que voy a tener que organizarme de alguna manera para algunas cosas no se pierdan en el olvido, mi menoría está fallando más de la cuenta, excepto en aquello recuerdos que se refieren a ella que parecen estar escritos en mi menta con tinta indeleble, así como la nostalgia que siento.

Ella continua en mi pensamiento he viajado últimamente y la he echado mucho de menos, la cicatriz no termina de cerrarse, creo que no lo hará nunca. Sé que tengo que hacer un esfuerzo para desligarme de ella, pero no lo consigo. La tecnología nos acerca pero también nos hace sufrir. Tengo la impresión que soy un enfermo terminal que se mantiene vivo gracias a una conexión y que es incapaz de tomar la decisión de desconectarse, aferrándose a la vida como a un clavo ardiendo.

No consigo hacer casi nada que sea utilizar mi cerebro, imposible leer un libro, imposible escuchar muchas canciones, imposible ver casi ninguna película, especialmente películas Brasileñas, imposible ir a ciertos lugares …….

Ayer me di cuenta que el último libro que empecé cuando  todavía estábamos juntos “El cementerio de Praga” de Umberto Eco pasará a mejor vida como una lectura inacabada, así como tantas otras cosas a lo largo de mi vida.

En los últimos días también me ha dado cuenta que no consigo escuchar casi ninguna de las canciones de mi admirado Joaquín Sabina, a pesar que “ Así estoy yo sin ti” es la que mejor define mis sentimientos de hoy.

             Extraño como un pato en el Manzanares,
             torpe como un suicida sin vocación,
            absurdo como un Belga por soleares
 vacío como una isla sin Robinson,
            oscuro como un túnel sin tren expreso
            negro como los ángeles de Machin
            febril como la carta de amor de un preso…..
            así estoy yo, así  estoy yo, sin ti.
           Perdido como un quinto en día de permiso,
           como un santo sin paraíso,
           como el ojo del maniquí,
           huraño como un dandy con lamparones,
           como un barco sin polizones ….
           así estoy yo, así estoy yo, sin ti.

          Más triste que un torero
          al otro lado del telón de acero.
          Así estoy yo, así estoy yo sin ti.

         Vencido como un viejo que pierde al tute,
         lascivo como el beso del coronel,
         furtivo como el Lute cuando era el Lute,
         inquieto como un párroco en un burdel
         errante como un taxi por el desierto,
         quemado como el cielo de Chernovil,
         solo como un poeta en el aeropuerto…
         asi estoy yo, asi estoy yo, sin ti.

        Inútil como un sello por triplicado,
        como el semen de los ahorcados,
        como el libro del porvenir,
        violento como un niño sin cumpleaños,
        como el perfume de un desengaño….
        así estoy yo, así estoy yo sin ti.

        Más triste que un torero
        al otro lado del telón de acero.
       Así estoy yo, así estoy yo sin ti.

        Amargo como el vino del exiliado,
        como el domingo del jubilado,
        como una boda por lo civil,
        macabro como el vientre de los misiles,
        como un pájaro en un desfile …..
        así estoy yo, así estoy yo sin ti.

        Más triste que un torero
        al otro lado del telón de acero.
       Así estoy yo, así estoy yo, sin ti.

El domingo pasado acabaron las Olimpiadas de Londres y pensé en escribir lo que más recordaba de cada una de ellas, creo que lo haré en breve, lo único que puedo anticipar es que cuando llegué a Pekín 2008, me falto el aire……

Jules

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